Cuando las células auditivas estén gravemente dañadas, se considerará la posibilidad de instalar un implante coclear. Este implante permite sustituir las funciones deficientes del oído interno; el sonido puede entonces transferirse al nervio auditivo y ser oído por el usuario.

 

¿Qué es un Implante Coclear?

Un implante coclear es un pequeño dispositivo electrónico que ayuda a las personas a escuchar. Se puede utilizar para personas sordas o que tengan muchas dificultades auditivas. El implante coclear no es lo mismo que un audífono. Este se implanta por medio de una cirugía para implantar el activo de alta tecnología que consiste en un transductor que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo.

 

 

Hay muchos tipos diferentes de implantes cocleares. Sin embargo, en su mayoría, constan de varias partes similares. Incluye una parte interna, el implante estimulador-receptor,  pero también una parte externa, el «procesador». El procesador convierte el sonido en una señal eléctrica y lo envía al implante. En el implante, 22 electrodos transfieren las señales eléctricas a la cóclea y entran en contacto con el nervio auditivo transmitiendo impulsos eléctricos al cerebro.

Los implantes cocleares permiten a las personas sordas recibir y procesar sonidos y lenguaje, pero sin embargo no restablecen la audición normal. Además no son aptos para todas las personas.

Por ello, antes de la implantación del implante coclear, es absolutamente necesario realizar algunas pruebas. Para evaluar el grado de sordera es necesario efectuar un diagnóstico audiométrico. Por otra parte, es importante saber si el paciente posee eventuales contraindicaciones quirúrgicas, por lo que debe someterse a una resonancia magnética o a un escáner. También se puede proponer la evaluación ortofónica y psicológica.

Puede usarse tanto en adultos como en niños, con el criterio de ser completamente o casi sordos de ambos oídos.

 

Dibujo de Adifas, Asociación de disminuidos psíquicos, físicos y sensoriales

 

Descubre en este vídeo cómo funciona un implante coclear:

Rehabilitación después de la implantación coclear

En primer lugar, hay que entender, como padre o como paciente, que el implante coclear no es ni una solución milagrosa ni una cura inmediata. El resultado no es instantáneo y viene gradualmente, con el tiempo.

En efecto, al salir de la intervención quirúrgica, la persona portadora de un implante coclear no oye. Se tarda entre dos y tres semanas en conectar la parte externa del implante coclear al estimulador-receptor que se implantó detrás del oído. La determinación del nivel de cada electrodo requiere una decena de ajustes durante el primer año después de la instalación y, más tarde, se requiere una o dos visitas al año para controlar y ajustar el implante.

También es importante señalar que la rehabilitación dura entre seis meses y dos años. Todos los elementos, ya sean médicos, educativos o sociales, son estudiados y analizados por el profesional a cargo del paciente.  Y los resultados varían según las personas: algunos podrán incluso hablar por teléfono y sin embargo otros solo reconocerán ciertos sonidos. Lograr los máximos resultados puede llevar hasta varios años y es necesario estar motivado. Muchas personas se inscriben en programas de rehabilitación de la audición y del lenguaje.

 

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El implante coclear en el niño

Para determinar y realizar la colocación de un implante coclear en el niño, la familia es recibida por un equipo multidisciplinario compuesto generalmente por un cirujano, un logopeda y un psicólogo. La función del equipo es determinar si el implante será eficaz para el niño y si no hay contraindicaciones en la operación. Por lo tanto, es obligatorio realizar un análisis previo al implante.

La prueba de preimplante

Durante el chequeo previo al implante, el equipo médico se entrevista con los padres para explicarles los principios del implante, sus límites, pero también los posibles riesgos quirúrgicos. El equipo también debe velar por que la atención escolar y pedagógica del niño sea compatible con la implantación coclear. También son necesarios un examen pediátrico general, un audiograma, un examen clínico ORL, un examen ortofónico, una resonancia magnética y/o un escáner. La decisión de implantación coclear se estudia cuidadosamente. Es una decisión decisiva que toman juntos el equipo de implantación, la familia y el futuro centro de reeducación.

El balance posterior a la implantación

Tras la implantación, el niño debe ser objeto de seguimiento. Es necesario realizar evaluaciones y exámenes periódicos para observar la evolución de la audiometría y la ortofonía del niño. Ya sea para descubrir su progresión, las complicaciones y/o los retrasos de la evolución lingüística, el seguimiento es necesario. Los resultados tienen en cuenta su percepción auditiva, su nivel de lenguaje y su integración escolar y social. Estos resultados varían en función de la edad en la implantación, el modo de comunicación, el entorno sociocultural, el proyecto pedagógico y también el tipo de sordera.

El implante coclear parece ser la herramienta ideal para cualquier rehabilitación de sordera severa a profunda. Sin embargo, no hay que olvidar que los resultados son variables y están relacionados con la edad de implantación, el tipo de sordera y algunos otros factores. Y tú, ¿tienes alguna experiencia relacionada con el implante coclear? ¡Cuéntanos!

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