Aprender a montar en bicicleta suele considerarse una de las «etapas clave» del desarrollo del niño. De hecho, los padres suelen sentir (y ejercer) cierta presión sobre sus hijos para que monten en bicicleta sin ruedas lo antes posible (en comparación con otros niños de su entorno). Esta es una de las preguntas habituales entre los padres: «¿Ya sabe ir en bicicleta? El nuestro ya monta en bici desde hace seis meses».

Antes de pedirle a un niño que monte en bicicleta, preguntémonos sobre nuestro estilo de vida: ¿ha visto el niño alguna vez a sus padres o familiares montando en bicicleta? ¿Te das cuenta a lo que nos referimos? ¿El niño quiere aprender a montar en bici? Sin motivación, hay pocas posibilidades de que el niño persevere en el esfuerzo… Porque sí, montar en bicicleta es un ejercicio difícil para nuestros hijos y es fruto de un aprendizaje más o menos largo dependiendo de cada uno. Descubre en este artículo los consejos de una terapeuta ocupacional, Adeline, para ayudar a tu hijo a abordar este proceso de aprendizaje en las mejores condiciones.

¿Porqué los consejos de un terapeuta ocupacional?

Un terapeuta ocupacional es especialista en el desarrollo sensoriomotor del niño, e interviene cuando hay algún problema en las actividades diarias. No obstante, montar en bicicleta, al igual que vestirse, jugar o realizar actividades escolares (escribir, manipular herramientas escolares, etc.) es una parte integral de la vida cotidiana de un niño. Por tanto, nos vemos obligados a acompañar a los niños en este proceso de aprendizaje.

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¿Cuáles son los requisitos previos para aprender a montar en bicicleta?

Analicemos la actividad de montar en bicicleta (esta es la especialidad del terapeuta ocupacional). Para montar en bicicleta es necesario:

  • Ser capaz de sujetar la bicicleta (esto está relacionado con el peso).
  • Pedalear.
  • Mantener el equilibrio.
  • Comprender la velocidad de este desplazamiento.
  • Sujetar el manillar con firmeza.
  • Frenar con las manos.

Aunque el niño ya sepa pedalear y mantener el equilibrio, muchas veces se sorprenden con el peso de la bicicleta y con su tamaño

¿Hay una edad ideal para empezar a montar en bicicleta?

Lógicamente no, porque cada niño es diferente. Algunos estarán más interesados en los juegos de imitación, otros en los de construcción y otros en las actividades de motricidad gruesa, como montar en bici, por ejemplo. Por tanto, estos últimos serán capaces de montar en bicicleta mucho antes que sus compañeros. Pero no te preocupes, todos somos diferentes y nuestros hijos también, ¡esa es nuestra riqueza!

Pongamos un ejemplo para ilustrar lo que queremos decir: un niño cuya madre sea muy creativa podrá desarrollar sus capacidades artísticas, sobre todo la motricidad fina y las habilidades gráficas a una edad muy temprana, porque habrá estado más expuesto a eso que otros niños. Del mismo modo, un niño cuyo padre sea muy deportista y monte en bicicleta con algún club todos los domingos tiene más probabilidades de desarrollar un interés por el deporte en general, y por el ciclismo en particular. Seguramente se expondrá y lo practicará con antelación.

Sin embargo, para que el niño pueda montar en bicicleta, debe encontrarse en esa fase del desarrollo: es decir, que esté preparado en el aspecto motriz y cognitivo. Si le damos a un niño una bicicleta sin ruedines demasiado pronto, correrás el riesgo de que se desanime, se asuste y lo evite.

Un niño aprendiendo a montar en bicicleta con una bicicleta sin pedales

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¿Cuáles son los diferentes pasos para aprender a montar en bicicleta?

En general, desde que el niño puede andar de forma estable y segura y consiga utilizar un andador de forma estable (con 3 o 4 ruedas) podemos proporcionarle una pequeña bicicleta sin ruedas de interior, por ejemplo, procurando elegir una que sea ligera. Esto ya permitirá al niño familiarizarse con el instrumento y aprender a sentarse en el sillín con los pies en el suelo, para luego impulsarse y manejar su equilibrio. La bicicleta sin pedales es un excelente primer paso para aprender a montar en bicicleta.

Por otro lado, ahora los padres jóvenes, «rechazan» la bicicleta con ruedines, ya que prefieren la bicicleta sin pedales que está más «de moda». Pero tengamos en cuenta el lema de los talleres Stimul’ergo, que es «no a los extremismos», no es una cosa o la otra. De hecho, son dos herramientas o juguetes que permiten al niño aprender diferentes aspectos.

  • La bicicleta sin pedales le permitirá trabajar el equilibrio.
  • La bicicleta con ruedines permitirá al niño aprender a pedalear, que no es tan fácil al principio. Naturalmente, los niños suelen pedalear hacia atrás al principio (porque hacia atrás no ofrecen resistencia, al contrario que en el movimiento hacia adelante, donde hay que usar la fuerza) antes de comprender que es necesario pedalear en la otra dirección. Esto le permitirá reforzar la musculatura de los miembros inferiores.

Una vez que tu hijo domine la bicicleta sin pedales y la bicicleta con ruedines, se sentirá más seguro y podráaprender a usar la bicicleta sin ruedines más fácilmente

Elegir la bicicleta adecuada

  • Que se adapte a su tamaño: con un sillín bien regulado para que cuando se siente en él, sus pies descansen planos sobre el suelo (cuanto más inestable sea, más inseguro se sentirá y mayores serán las posibilidades de que abandone la actividad). Hay que tener cuidado de no caer en la trampa de invertir en una bicicleta más grande a la adecuada para el tamaño actual del niño con el fin de que  «la disfrute durante más tiempo».
  • Que sea lo más ligera posible para que se pueda manejar fácilmente sin que se vuelque por su peso.
  • Que sea de un color que le guste al niño, esté decorada con pegatinas a su gusto, un timbre divertido o un portamuñecos, para que pueda llevar su peluche, por ejemplo. La motivación del niño es esencial y a menudo, solo es cuestión de hacer algunas cosas…

Una vez que empiece, presenta la actividad de forma lúdica y antes de poner al niño directamente en el sillín sin ruedines, puedes proponerle, por ejemplo, realizar un pequeño recorrido entre conos en el que aprenda a caminar al lado de su bicicleta, a girar el manillar, a usar los frenos también, etc.

Un pequeño consejo de Stimul’ergo: si encuentras una calle con una ligera pendiente (no demasiado pronunciada, por supuesto), utilízala para ayudar al niño al principio poniéndote en la dirección de la pendiente, esto facilitará el arranque.

Una vez que se sienta seguro, prepárate para correr a su lado y pasar algunos sustos como todos los padres que te han precedido.

Un niño aprendiendo a montar en bicicleta durante una sesión de terapia ocupacional

Foto de un joven paciente durante una sesión con Adeline (terapeuta ocupacional)

Si a pesar de todas estas precauciones y de los múltiples intentos, esta actividad sigue siendo complicada de aprender para tu hijo, no dudes en consultar a un terapeuta ocupacional, preferiblemente en un día soleado 😉


Adeline Kuhn Tref

Adeline KUHN TREF es terapeuta ocupacional desde hace 13 años. Ejerce junto con sus cuatro colaboradores en su consulta privada situada en Francia. Formada, entre otros, en Integración Sensorial y Trastornos de la Alimentación Oral, atiende a niños de 0 a 16 años con trastornos del neurodesarrollo (nueva nomenclatura para los trastornos « DIS»), TDA/TDAH, trastornos del espectro autista y retrasos del desarrollo de diversos orígenes. En 2019, creó los talleres Stimul’ergo®, destinados a informar a los futuros y jóvenes padres sobre el desarrollo de su pequeño, para acompañarles en la elección del material de puericultura, los juguetes, las actividades, etc. También es formadora y ha creado la red Stimul’ergo®: terapeutas ocupacionales que ella forma en toda Francia para que puedan ofrecer Stimul’ergo®.

 

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